Organizaciones de Alta Confiabilidad: La Escuela

Estas instituciones bien llamadas Organizaciones de Alta Confiabilidad (OAC), poseen muchas características, una de ellas es la eficiencia, pero en el contexto educativo este tipo de organización comprende que su principal objetivo no es ese. Las OAC entienden que el costo de un error en educación es mucho más alto que lo que se podría ahorrar siendo un poco más eficiente. Es por esta razón que, este tipo de organizaciones suele ser -mucho más inteligente- que aquella que busca simplemente la eficiencia (Gore, 2017). Una escuela entrenada en la gestión del conocimiento podrá convertirse en una Organización de Alta Confiabilidad.

La Educación para el Futuro propone a las instituciones educativas transitar a un tipo de organización que aprenda de su propia experiencia, entonces el desafío es ¿cómo construimos aprendizaje en las organizaciones educativas?

Los errores en OAC son poco visibles, no por eso menos graves, es por esta razón que un error en educación es tan sensible dado el nivel de impacto exponencial que puede producir en las comunidades educativas.

Lo anterior nos lleva a pensar que todas las escuelas se asemejan a una Organización de Alta Confiabilidad, dado que los errores son poco visibles en la inmediatez del aula, pero de un impacto incalculable en la biografía educativa de niños, niñas y adolescentes. Lo anterior puede poner en riesgo la vigencia de un proyecto educativo institucional, una comunidad de aprendizaje o un país.

Ernesto Gore, nos propone algunos pasos para transformar una organización común en una Organización de Alta Confiabilidad:

1. El error en las OAC debe ser profundamente estudiado, al punto de querer comprender cada una de las variables que hicieron posible ese error, resistiéndose absolutamente a simplificar las explicaciones. En este sentido cabe hacernos preguntas como por ejemplo; ¿Por qué pasó lo que pasó? ¿Qué riesgo existe que vuelva a ocurrir? Siempre debemos profundizar al máximo en cada uno de los elementos y por supuesto, jamás dar el pasado por pasado.

2. Sensibilidad a las operaciones.  Existe una fuerte tendencia a divorciar la estrategia (planificación) de la práctica (clase). Lo cierto es que la estrategia se debe nutrir de la práctica y viceversa, la práctica debe permitir reformular la estrategia. El autor señala que alejarse de la práctica es una muy mala práctica porque debe existir una simbiosis entre ambas.

3. La Resiliencia. Es mucho más que la plasticidad, la plasticidad permite cambiar de forma, pero la resiliencia te permite cambiar de forma y luego volver a tu forma original. Las OAC son capaces de convivir con cosas que no les gusta, adaptarse. pero comprende que no existe manera de evitarlas.

4. Sub Especificación de las Estructuras. No es necesario prepararse para lo inevitable, las OAC deben prepararse para lo inesperado. Los colaboradores deben tener bordes más amplios de trabajo, deben entender qué tareas hacen los demás, este es un principio básico para respetar el trabajo ajeno y dar respuestas rápidas en situaciones de necesidad.

Por último, la Escuela como organización que aprende debe procurar trabajar con eficiencia, sin embargo, no es posible en educación tener una pedagogía de la eficiencia, cualquier error que se cometa por disminuir los recursos pueden resultar en decisiones desfavorables a largo plazo. Es por lo anterior que resulta de vital importancia que este tipo de organizaciones como la Escuela, comprenda que debe hacer ajustes en su funcionamiento diario para incrementar el valor de las relaciones sociales al interior de la organización educativa. Una escuela que fomenta el aprendizaje a través del error es una organización valiente que opera en base a la experiencia que produce subjetivamente en sus integrantes para mejorar sus resultados. Una Escuela resiliente es una organización capaz de adaptarse al estrés que produce ciertas interacciones con el medio, pero capacitada para volver a su forma o proyecto inicial. Una Escuela que se prepara para lo inesperado es una escuela proactiva y no reactiva.